motivacionLa teoría de la acción razonada, de Fishbein y Ajzen , supone una aportación importante en el estudio de la motivación humana. Su objetivo es comprender y predecir la intención de una conducta mediante un índice de probabilidad. Parte del supuesto de que los seres humanos son esencialmente racionales y esta capacidad junto con la voluntad de acción, es lo que dirige la mayoría de los comportamientos sociales de las personas.
Según esta teoría el determinante de una conducta es la intención, la cual viene determinada por dos factores: uno personal y otro social.

El factor personal en la conducta

Se trata de la evaluación positiva o negativa que el sujeto hace sobre su propia conducta y de la actitud que adopta hacía la intención de esa conducta es decir lo que uno cree que debe hacer. Las creencias proporcionan la base para la formación de una actitud hacia algo, que a su vez representa la mayor o menor motivación de la persona hacia ese algo.

El factor social en la conducta

También denominado norma subjetiva, es la percepción que uno tiene de lo que los otros piensan que uno debe hacer. Se refiere a la presión que ejercen las personas influyentes de nuestro entorno para que realicemos una determinada conducta.

Por lo tanto, y siguiendo a Fishbein y Ajzen, para poder predecir la intención de realizar o no una conducta, deberemos cuantificar por un lado nuestra valoración personal, teniendo en cuenta todos los factores que nos condicionan y por otro lado cuantificar las influencias sociales ejercidas sobre nosotros, es decir la norma subjetiva. Será necesario evaluar el peso de cada uno de los factores asignándoles una puntuación que los ordene según su importancia.

Una de las aportaciones más importantes de esta teoría en su intento de predecir el comportamiento, es incluir en su análisis la influencia que ejercen ciertas personas del entorno en nuestras decisiones.